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Del contenedor al bosque

Este parque no siempre fue un parque.
Durante años, el parque Glade Lane Canalside, en el oeste de Londres, se utilizó como vertedero de residuos de la construcción. Lo que se ve ahora son montículos de vertedero remodelados, compactados, pobres en nutrientes, expuestos al viento y a la escorrentía. No es precisamente un lugar de ensueño para los árboles.

Ahí es donde entramos nosotros. Junto con el equipo de Mapletree, nuestro socio local Letting Grow y dos colegas de Life Terra, plantamos especies autóctonas en las laderas de estos montículos. Las pendientes pronunciadas, la baja calidad del suelo y el rápido drenaje exigían hacer las cosas bien: cavar hondo, añadir abono para dar una oportunidad a las raíces, cubrir con virutas de madera para retener la humedad, frenar las malas hierbas y reducir la erosión.

El objetivo no era sólo "añadir verde". Se trataba de estabilizar el suelo, mejorar la absorción del agua, crear sombra con el tiempo y devolver poco a poco la biodiversidad a un lugar que se había dado por perdido. Al final del día, cuando la luz caía y se divisaba el horizonte, el lugar ya parecía diferente. Aún en bruto, aún pronto, pero avanzando en la dirección correcta.

Gracias a Mapletree por respaldar los árboles y hacer el trabajo, y a Letting Grow por abrir un sitio donde la restauración es realmente importante.