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Por qué la reforestación biodiversa es más importante que nunca

Los ecosistemas son una combinación de múltiples actores y procesos interconectados, cada uno de los cuales desempeña un papel crucial para mantenerlo vivo y sano. La biodiversidad ayuda a la naturaleza a mantenerse en equilibrio, y su declive puede poner en peligro los ecosistemas y la vida humana.

Un bosque biodiverso mejora la estructura del suelo y la retención del agua, lo que a su vez proporciona mejores hábitats para la fauna. Pero no sólo los animales se benefician de ello. Los ecosistemas biodiversos proporcionan agua limpia, mejoran la calidad del aire y son fuente de alimentos y medicinas para los humanos.

Sin embargo, la biodiversidad está amenazada. Un informe reciente de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) muestra que el 81% de los hábitats están en mal estado. Y se espera que este declive continúe.

El estado de los bosques europeos

Tenemos la percepción de que Europa tiene muchos bosques, sobre todo en países septentrionales como Finlandia, Suecia o los países bálticos. Sin embargo, la cobertura forestal en Europa es solo del 35%. Desde 1990, el aumento ha sido del 9%, pero el ritmo de crecimiento se está ralentizando.

Además, un 3% de estos bosques, unas 10,7 millones de hectáreas (o 15 millones de campos de fútbol), están deteriorados o dañados. Esto significa que han perdido su capacidad de regenerarse de forma natural y proporcionar beneficios ecológicos. Los bosques dañados provocan la degradación de los suelos, permiten que las plagas se propaguen con mayor rapidez y privan a la fauna salvaje de fuentes vitales de refugio y alimento.

Diversidad de plantación

Aquí es donde la restauración de ecosistemas y la plantación de árboles entran en juego. Sin embargo, será esencial evaluar cómo y dónde se plantan estos árboles. La reforestación tiene que ser biodiversa para recuperar el paisaje, y tiene que implicar a la comunidad local para garantizar el cuidado y el mantenimiento a largo plazo.

Una mezcla de árboles y arbustos autóctonos adaptados a los entornos locales ayuda a fortalecer la salud del suelo, aumentar la retención de agua y mantener la fauna. Añadir arbustos junto a los árboles también reducirá la erosión y ayudará a crear ecosistemas que reflejen más fielmente los paisajes forestales naturales.

Lo que hemos visto sobre el terreno

Life Terra ha llevado a cabo proyectos de restauración de ecosistemas en más de 30 países de Europa. Todas las plantaciones son multiespecíficas, con un mínimo de 6-8 especies autóctonas de árboles o arbustos adaptados a las condiciones y necesidades del terreno. En cinco años, hemos plantado más de 500 especies para restaurar la tierra en diversos contextos: bosques, sistemas agroforestales, bosques alimentarios y espacios verdes urbanos.

Y, el resultado es realmente alentador: una media de supervivencial del 76% en todas las parcelas supervisadas. Esto también es gracias a la comunidad local (voluntarios, empresas, organizaciones locales y socios) implicada en los proyectos que garantizan el apoyo financiero, y el mantenimiento y cuidado a largo plazo de los árboles.

Creemos firmemente que la reforestación debe ser arraigada en la comunidad, ya que crea un vínculo entre la zona restaurada y las personas implicadas. A lo largo del proyecto, Life Terra ha implicado a más de 125.000 ciudadanos en la acción por el clima por toda Europa. Al igual que con las especies plantadas, hemos visto una diversidad de personas asistiendo a nuestros actos, desde niños a ancianos y familias enteras.

Los ecosistemas sanos y diversos son nuestros mejores aliados para hacer frente al cambio climático y crear paisajes más saludables. Si tú también crees que la biodiversidad y la ciudadanía deben estar en el centro de la reforestación, ponte en contacto con nosotros para explorar cómo podemos empezar a tomar medidas locales significativas.